Pyme en crecimiento
Empresas que necesitan profesionalizar su estructura societaria, formalizar contratos comerciales y prepararse para dar el siguiente paso — nuevos socios, financiación o expansión.
Acompañamos a la empresa desde su constitución hasta las operaciones más complejas, con la doble perspectiva de abogados y economistas en la misma mesa.
Una empresa no es solo una idea de negocio: es una estructura jurídica que hay que elegir bien, gobernar con rigor y proteger ante los conflictos que inevitablemente surgen. Desde la elección de la forma societaria hasta la negociación de un pacto de socios, desde la redacción de un contrato de distribución hasta una operación de compraventa de empresa, cada decisión mercantil tiene consecuencias legales, fiscales y económicas que conviene anticipar.
En Blanco Salas & Asociados somos abogados y economistas. Esa doble formación nos permite entender el negocio detrás de cada operación, sus números y sus riesgos, y trasladar ese análisis al asesoramiento mercantil del día a día.
Asesoramiento en la elección de la forma societaria más adecuada (SL, SA, cooperativa, sociedad profesional), redacción de estatutos sociales a medida, constitución ante notario y Registro Mercantil, y diseño de la estructura de capital desde el primer día. Si hay varios socios, trabajamos los pactos parasociales antes de firmar la escritura — no después.
Redacción, revisión y negociación de contratos de distribución, franquicia, agencia, suministro, joint venture, licencia, prestación de servicios, acuerdos de confidencialidad (NDA) y acuerdos marco. Trabajamos con un enfoque preventivo: un contrato bien redactado es la mejor defensa ante un conflicto futuro y la herramienta más barata para proteger los intereses de la empresa.
Diseño y negociación de pactos de socios que regulen las cuestiones que los estatutos no cubren: mayorías reforzadas, derecho de veto, cláusulas de arrastre y acompañamiento (drag-along / tag-along), valoración de participaciones, dedicación y no competencia. También reglamentos de consejo de administración, protocolos familiares y mecanismos de protección de socios minoritarios.
Asesoramiento integral en operaciones de M&A: due diligence legal, fiscal, laboral y financiera, negociación de la carta de intenciones y del contrato de compraventa (SPA), declaraciones y garantías, escrow y earn-out. También reestructuraciones societarias — fusiones, escisiones, aportaciones de rama de actividad — con nuestra doble perspectiva jurídica y económica, que permite valorar el impacto fiscal y financiero de cada decisión en tiempo real.
Intervención en conflictos societarios: impugnación de acuerdos sociales, acciones de responsabilidad contra administradores, separación y exclusión de socios, disolución judicial. También asesoramiento preventivo al administrador sobre sus deberes de diligencia y lealtad, y diseño de mecanismos de salida ordenada que eviten llegar al juzgado.
Cada operación mercantil tiene una cara legal y una cara económica. Ser abogados y economistas nos permite analizar ambas a la vez, sin esperar a que un tercero revise los números. Eso se traduce en respuestas más rápidas y decisiones mejor fundamentadas.
El mismo equipo que constituye la sociedad, redacta los contratos y negocia los pactos de socios es el que defiende los intereses de la empresa si surge un conflicto. Sin traspasar expedientes ni perder contexto.
Una operación mercantil no se puede plantear sin medir su impacto fiscal y, en muchos casos, laboral. Nuestro modelo integral permite coordinar las tres áreas desde el primer momento, con un único interlocutor.
Empresas que necesitan profesionalizar su estructura societaria, formalizar contratos comerciales y prepararse para dar el siguiente paso — nuevos socios, financiación o expansión.
Negocios familiares que quieren ordenar la relación entre familia y empresa: protocolo familiar, pactos de socios, sucesión generacional y gobierno corporativo adaptado a su realidad.
Grupos de empresas que necesitan reestructurar su organización, plantear operaciones intragrupo, fusiones o escisiones con seguridad jurídica y eficiencia fiscal.
Fundadores que arrancan su proyecto y necesitan constituir la sociedad, pactar con sus socios, proteger la propiedad intelectual y preparar la entrada de inversores.
El coste notarial y registral de una SL estándar oscila entre 400 y 600 euros, más el capital social mínimo de 1 euro (aunque recomendamos al menos 3.000 euros por imagen y solvencia). Los honorarios profesionales dependen de si los estatutos son tipo o requieren cláusulas a medida — pactos de socios, prestaciones accesorias, restricciones a la transmisión —, lo que es habitual cuando hay varios socios.
Desde el primer día. Los pactos de socios se negocian mejor cuando la relación está bien y todos los socios están alineados. Esperar al conflicto para regular cuestiones como la salida de un socio, la valoración de participaciones, las decisiones estratégicas o la dedicación mínima es llegar tarde y negociar en desventaja.
El administrador responde personalmente cuando actúa con negligencia o deslealtad, cuando incumple deberes legales concretos (como promover la disolución cuando hay pérdidas cualificadas) o cuando la sociedad genera deudas tributarias o de Seguridad Social en determinadas circunstancias. La responsabilidad puede alcanzar su patrimonio personal, incluida la vivienda habitual.
El proceso típico incluye una carta de intenciones (LOI), un acuerdo de confidencialidad, una due diligence legal, fiscal, laboral y financiera, la negociación del contrato de compraventa (SPA) con sus declaraciones y garantías, y el cierre. En operaciones pequeñas puede simplificarse, pero la estructura de protección al comprador y al vendedor debe mantenerse.
Depende de si existe pacto de socios con mecanismos de salida o no. Cuando hay acuerdo previo, se activan cláusulas de arrastre, acompañamiento o valoración pactada. Cuando no lo hay, las vías son la negociación directa, la impugnación de acuerdos sociales, la acción de responsabilidad contra el administrador o, en último extremo, la solicitud de disolución judicial. El objetivo siempre es resolver con el menor daño posible a la empresa.
La SL es la forma habitual para pymes: capital mínimo de 1 euro, mayor flexibilidad estatutaria y restricciones a la transmisión de participaciones. La SA exige un capital mínimo de 60.000 euros y permite la libre transmisión de acciones, lo que la hace más adecuada para empresas con muchos socios, cotizadas o que necesitan captar inversión pública. Para la gran mayoría de empresas en España, la SL es la opción más eficiente.
Una primera consulta nos permite analizar la operación y proponer la estructura — societaria, contractual y fiscal — que mejor encaje con tu objetivo.
Reservar consulta mercantilEl mercantil como parte del modelo integral: un único interlocutor para lo jurídico, fiscal, contable y laboral de tu empresa.
Saber másPlanificación fiscal de operaciones societarias, reestructuraciones y tributación de socios y administradores.
Saber másCuando la empresa entra en crisis: preconcurso, concurso de acreedores y planes de reestructuración.
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