Empresa en crecimiento
Negocios que han superado la fase inicial y necesitan profesionalizar dirección, marketing o estructura financiera antes de escalar.
Dirección estratégica, marketing, finanzas y operaciones corporativas. Con criterio jurídico y económico integrado.
Acompañamos a empresas en fase de crecimiento o transformación en las decisiones que definen su trayectoria: qué modelo de negocio adoptar, cómo abrir un mercado, cómo estructurar una operación, cómo ordenar el gobierno de una empresa familiar, cómo profesionalizar la dirección.
Un equipo de abogados y economistas diseña la estrategia y, cuando llega el momento de instrumentarla — contrato de compraventa, valoración, estructura fiscal, protocolo familiar —, el expediente se continúa en la firma sin perder contexto.
Dirección estratégica, definición del modelo de negocio, planes de crecimiento, planificación financiera y análisis de viabilidad. Corporate finance aplicado a la realidad de la empresa mediana: no modelos abstractos, sino decisiones accionables.
Estrategia comercial, go-to-market, posicionamiento de marca, marketing digital, campañas y analítica. Diseñamos el plan y, si la empresa lo necesita, acompañamos también su ejecución operativa junto a los equipos internos.
Asesoramiento estratégico en M&A al comprador o vendedor (valoración, estructura, tesis de inversión), due diligence financiera, reestructuración operativa y preconcursal, protocolo familiar y relevo generacional. Cuando la operación pasa a formalización, continúa en Mercantil y Fiscal sin cambiar de manos.
Diseño organizativo, definición de procesos, profesionalización de la estructura de dirección y planes de transformación para empresas familiares. El objetivo es que la empresa pueda crecer sin que la gestión dependa de una sola persona.
El mismo equipo que recomienda la operación la formaliza: contrato, fiscalidad, estructura. Sin derivar la ejecución a otro asesor.
Cada recomendación estratégica se contrasta contra su viabilidad jurídica, fiscal y contractual antes de formulársela al cliente.
Cuando una decisión estratégica se traduce en operación jurídica, no hay que poner al día a un despacho externo. El conocimiento del negocio, construido durante la fase de consultoría, se mantiene en el mismo equipo.
Negocios que han superado la fase inicial y necesitan profesionalizar dirección, marketing o estructura financiera antes de escalar.
Compañías con relevo generacional en marcha, entrada de segunda generación o necesidad de diseñar un protocolo familiar y una gobernanza estable.
Empresas que afrontan una compra, una venta, una reestructuración o la entrada de un socio financiero y necesitan asesoramiento estratégico previo a la formalización.
Negocios que quieren reorganizar procesos, estructura y sistemas antes de dar el siguiente salto comercial o financiero.
Una consultora convencional diseña la decisión, pero la ejecución legal, fiscal o laboral se deriva a otro asesor. En la firma el mismo equipo que recomienda la operación o la transformación la ejecuta: redacta el contrato, valora el impacto tributario, estructura la sociedad. La estrategia no se separa de quienes la instrumentan.
Empresas en fase de crecimiento que necesitan profesionalizar la dirección, el marketing o la estructura financiera. Empresas familiares en transformación o relevo generacional. Negocios que afrontan una operación corporativa concreta (compra, venta, reestructuración). Y pymes que quieren ordenar su organización y procesos antes de escalar.
El asesoramiento estratégico al comprador o vendedor (valoración, estructura de la operación, tesis de inversión), la due diligence financiera, el diseño de la reestructuración preconcursal y el protocolo familiar. Si la operación avanza a formalización — SPA, pactos de socios, notaría —, el expediente se continúa en Mercantil y Fiscal sin perder contexto.
Sí. La consultoría estratégica abarca la definición del plan de marketing y ventas, el posicionamiento de marca, las campañas digitales y la analítica. Lo hacemos integrado con la estrategia de negocio, no como una pieza aislada.
Ambos formatos. Proyecto cerrado cuando el mandato tiene alcance definido (una operación, un plan estratégico, una transformación puntual). Acompañamiento continuo cuando la empresa necesita dirección estratégica recurrente. El formato y la retribución se definen tras una reunión inicial de alcance.
Sí. Cada uno de los bloques — estrategia y crecimiento, marketing y ventas, operaciones corporativas, organización — puede contratarse de forma independiente. El valor añadido está en que, si necesitas ampliar a otros bloques o formalizar la ejecución jurídica, no tienes que cambiar de interlocutor.
Una primera reunión nos permite entender el punto en el que está tu negocio y proponer el alcance — proyecto cerrado o acompañamiento continuo — que mejor encaje.
Reservar reunión inicialFormalización de operaciones corporativas, pactos de socios, contratación mercantil y gobierno societario.
Saber másEstructura fiscal de la operación, planificación tributaria y defensa ante la AEAT.
Saber másPreconcurso, concurso de acreedores y planes de reestructuración cuando la situación exige herramientas legales.
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